CORAZÓN DE MELÓN…

Una joya de la investigación medica.

"*** w71 1/8 454-7 ¿Cómo está su corazón? ***
MIRANDO EN LO HONDO DEL CORAZÓN
5 ¿Dónde está su corazón, y qué es? Quizás usted diga: ¿A qué corazón se refiere? Usted sabe que tiene un corazón en el pecho, uno que impulsa la sangre por todo su cuerpo, sirviendo a cada célula individual con ese río o corriente de la vida. Pero, ¿tiene usted otro “corazón” en la cabeza, un “corazón figurativo”? ¿Forma éste parte de su cerebro o es aquella facultad abstracta del cerebro que llamamos la “mente”? ¡No! El cerebro, donde está la mente, es una cosa, y el corazón en nuestro tórax, con su poder de mover es otra cosa.
6 Con muy pocas excepciones, el uso de la palabra “corazón” en la Biblia está circunscrito a las operaciones o funcionamientos del corazón del hombre como la central generadora de los deseos, emociones y afectos de uno, el lugar que viene a abarcar las capacidades generadoras de motivos. La Biblia no habla de un corazón simbólico o espiritual a distinción del corazón carnal o literal, tal como no habla de una mente simbólica, y por eso no queremos cometer el error de considerar el corazón literal simplemente como una bomba carnal como lo hace hoy día la fisiología ortodoxa. La mayoría de los psiquiatras y psicólogos tienden a atribuir más de lo debido a la mente y dejar lugar a poca influencia, si acaso alguna, de parte del corazón carnal, considerando la palabra “corazón” simplemente como una metáfora aparte de su uso al identificar el órgano que bombea nuestra sangre.
7 Sin embargo, el corazón está intrincadamente conectado con el cerebro por el sistema nervioso y está bien provisto de terminaciones nerviosas sensorias. Las sensaciones del corazón se registran en el cerebro. Es aquí que el corazón hace que tengan efecto en la mente sus deseos y sus afectos en el proceso de sacar conclusiones que tienen que ver con motivos. A la inversa, la mente alimenta al corazón con interpretaciones de los impulsos recibidos de los sentidos y con conclusiones sacadas que se basan en el conocimiento que ha recibido, ya sea en el mismo instante o de la memoria. Hay una estrecha interrelación del corazón y la mente, pero son dos facultades diferentes, que tienen su centro en diferentes ubicaciones. El corazón es una bomba muscular diseñada maravillosamente, pero, más significativamente, nuestras capacidades para emoción y motivos están construidas dentro de él. El amor, el odio, el deseo (bueno y malo), la preferencia de una cosa en vez de otra, la ambición, el temor... de hecho, todo lo que sirve para movernos en relación con nuestros afectos y deseos brota del corazón.
8 La Biblia establece una distinción definida entre el corazón y la mente. Jesús distinguió entre las dos cosas cuando dijo que tenemos que amar a Jehová con ‘todo nuestro corazón’ así como con ‘toda nuestra mente.’ (Mat. 22:37) Lo que somos en el corazón determina a amplio grado lo que somos en cuanto a personalidad. Con relación a esto el apóstol Pedro habla de “la persona secreta del corazón en la vestidura incorruptible del espíritu tranquilo y apacible, que es de gran valor a los ojos de Dios.”—1 Ped. 3:4.
9 Consideremos algunos puntos significativos acerca del órgano carnal encerrado en su pecho, el corazón, que en hebreo se llama lev y levav y en griego kardía (de donde obtenemos la palabra “cardíaco”). Algunos hombres de la ciencia médica y psiquiatras creen que el corazón hace considerablemente más que bombear sangre. Por ejemplo, el Dr. D. E. Schneider, neurólogo y psiquiatra de Nueva York, ha indicado que, cuando el embrión humano está formándose, el corazón y el cerebro se desarrollan de la misma zona, que el corazón es en parte tejido nervioso y, adicionalmente, tiene capacidad para manufacturar y almacenar ciertas sustancias químicas altamente potentes que ejercen un efecto regulador en el cuerpo, incluso, según esta investigación, en el cerebro. La conclusión que sacó es que hay “evidencia de que existe una relación recíproca entre mente y corazón,” y que, así como la mente tiene su efecto en el corazón, “el corazón [sí, el corazón carnal en su pecho] a su vez puede influir en la mente intensamente.” Ciertos otros investigadores han sacado conclusiones bastante similares.
10 Es significativo que los pacientes en los cuales se han efectuado trasplantes de corazón, casos en que los nervios que conectan el corazón con el cerebro se cortan, tienen graves problemas emocionales después de la operación. El nuevo corazón todavía puede funcionar como bomba, pues tiene su propio abastecimiento de fuerza y mecanismo regulador del tiempo, independiente del sistema nervioso general, para dar impulso al músculo del corazón, pero tal como ahora solo responde perezosamente a influencias exteriores, el nuevo corazón a su vez registra pocos, si acaso algunos, factores claros de motivo en el cerebro. No está manifiesto a qué grado las terminaciones nerviosas del cuerpo y el nuevo corazón pueden establecer conexiones con el transcurso del tiempo, pero esto no puede excluirse como uno de los varios factores que producen las serias aberraciones y desorientación mentales que los médicos informan que se observan en los pacientes en los cuales se han efectuado trasplantes de corazón. Estos pacientes tienen bombas para su sangre suministradas por donantes, pero, ¿tienen ahora todos los factores que se necesitan para que se diga que tienen un “corazón”? Una cosa es segura, al perder su propio corazón, se les han quitado las capacidades de “corazón” que se han formado en ellos a través de los años y que contribuían a hacerlos lo que eran en cuanto a personalidad.
11 El Medical World News (23 de mayo de 1969), en un artículo intitulado “¿Qué le hace un nuevo corazón a la mente?” informó lo siguiente: “En el Centro Médico de la Universidad de Stanford el año pasado, un hombre de 45 años recibió un nuevo corazón de un donante de 20 años y pronto anunció a todos sus amigos que iba a celebrar su vigésimo cumpleaños. Otro recipiente resolvió vivir en conformidad con la pura reputación del prominente ciudadano local que fue el donante. Y un tercer hombre expresó gran temor de adquirir características de feminidad al recibir el corazón de una mujer, aunque se tranquilizó algo cuando se enteró de que las mujeres viven más que los hombres. Según el psiquiatra Donald T. Lunde, consultor del equipo de trasplantes del cirujano Norman Shumway en Stanford, estos pacientes representan algunas de las menos severas aberraciones mentales [la bastardilla es nuestra] que se observaron en la serie de 13 trasplantes por Shumway durante los últimos 16 meses.” Continúa el artículo: “Aunque cinco pacientes de la serie habían sobrevivido hasta principios de este mes, y cuatro de ellos se hallaban en casa llevando vidas más o menos normales, tres de los que no sobrevivieron se hicieron psicopáticos antes de morir el año pasado. Y otros dos se han hecho psicopáticos este año.”
12 Aunque el Dr. Lunde menciona la administración de la droga prednisona y los efectos de agotamiento de la mente de una operación seria y el tener que guardar cama por largo tiempo bajo atención intensa como las causas principales de estos extraños desórdenes de la personalidad, es interesante observar que el Dr. Schneider, “neurólogo-psiquiatra neoyorquino y estudiante de la acción recíproca cerebro-corazón, ve otros factores que modifican las explicaciones que da el Dr. Lunde para las psicosis que se hallaron en la serie de trasplantes de corazón por Shumway. El Dr. Schneider . . . sostiene que ‘el corazón es más que la bomba de un plomero... es una batería neuroendocrina. Tiene un pequeño cerebro propio, los nódulos S-A y A-V y el haz conductor, y las pequeñas ondas procedentes de este haz se pueden discernir junto con cada onda del corazón en un ECG [electrocardiograma]. Más allá de esto, la manufactura y el almacenamiento extensos de catecolaminas por el corazón pueden afectar las concentraciones de estas neurohormonas en el hipotálamo.’” (Ib., página 18) El Dr. Schneider observó que a muchos pacientes a quienes no se les hizo trasplantes de corazón y a los cuales se les administró prednisona o que estuvieron en cama por largos períodos no desarrollaron psicosis.
13 Prescindiendo de lo que todavía aprenda la ciencia médica acerca del corazón humano, la Biblia definitivamente hace una distinción entre la mente y el corazón; los separa. Y, al considerar que el corazón desempeña un papel tan vital, ¡qué importante es salvaguardarlo, no solo por gobierno dietético de uno mismo y por otros medios físicos, sino vigilando lo que penetra profundamente en nuestro corazón a medida que llegan a él impresiones procedentes de los sentidos y como resultado de las acciones recíprocas del corazón y la mente! Si el corazón se detiene y el cuerpo no recibe sangre vivificante, perecemos, incluso nuestras facultades de corazón y mente; pero aunque estemos viviendo, si no hay una corriente constante de motivos, deseos y afectos apropiados desde nuestro corazón, no podemos esperar agradar al Dador de Vida, Jehová. “La que se entrega a la satisfacción sensual está muerta aunque está viviendo.” (1 Tim. 5:6) A la luz de esto, las palabras: “procedentes de él son las fuentes de la vida” asumen mayor significado. Es desde el corazón que se nos mueve a adorar. “Con el corazón se ejerce fe para justicia.” (Rom. 10:10) Tenemos que amar a Jehová con todo el corazón y adorarlo “con espíritu y con verdad.” (Juan 4:24) Al crear al hombre, Jehová hizo un lugar especial en el corazón del hombre para sí mismo, el cual, por supuesto, tiene que ser cultivado y alimentado por cada uno. Es el tonto o insensato quien “ha dicho en su corazón: ‘No hay Jehová.’” Dios puede ser reemplazado en el corazón por otras personas, objetos, o conceptos, si uno opta por hacerlo, pero las criaturas humanas son hechas naturalmente para de corazón adorar a su Creador.—Sal. 14:1; Pro. 3:1-7.
14 Es interesante observar, también, que el corazón es uno de los primeros órganos del cuerpo que es afectado por circunstancias emocionales. Nuestro corazón salta de gozo; el peligro súbito acelera violentamente el corazón. El temor produce trepidación del corazón. El pesar y la aflicción le producen dolor. Desde las alturas del gozo y el placer hasta las profundidades de la desesperación y el dolor, se sienten por todo el cuerpo las sensaciones del corazón. Apropiadamente tenemos muchas frases que incorporan la palabra “corazón.” Para mencionar unas cuantas, las siguientes: Tener uno mucho corazón, encogérsele a uno el corazón, ser blando de corazón, no tener uno corazón, de corazón, arrancársele a uno el corazón, poner una cosa en el corazón de uno, no caberle a uno el corazón en el pecho, abrir uno su corazón, etc."


Una experiencia dice que un TW recibio un "Corazón de melón, de melón melón melón melón melón...corazón"
Y se hizo betelita mmm.

En 1971 apareció un articulo que pretendió ser ilustrado científicamente, y eso es lo peor que la WT puede hacer, porque sus negocios son trafico de la fe y de otros productos, no de ciencia o saber científico.

El ser humano había orbitado la Tierra, llegado a la Luna, y hecho transplantes de corazón, cuando este articulo dio su lastimosa aparición.

Párrafos escogidos de la Atalaya del 1 Agosto de 1971 en un tema del corazón hacen mención de una muy curiosa interpretación Bíblica.

¿Dónde está su corazón, y qué es?

la palabra “corazón” en la Biblia está circunscrito a las operaciones o funcionamientos del corazón del hombre como la central generadora de los deseos, emociones y afectos de uno, el lugar que viene a abarcar las capacidades generadoras de motivos.

Eso es una afirmacion que cualquier lector medio inteligente puede obtener sin leer la Atalaya.

La Biblia no habla de un corazón simbólico o espiritual a distinción del corazón carnal o literal.

y por eso no queremos cometer el error de considerar el corazón literal simplemente como una bomba carnal

Sin embargo..que hay de hoy dia...?

Bueno la WT comete continuamente el "error" de hablar del "corazon figurativo"

El corazón es una bomba muscular diseñada maravillosamente, pero, más significativamente, nuestras capacidades para emoción y motivos están construidas dentro de él. El amor, el odio, el deseo (bueno y malo), la preferencia de una cosa en vez de otra, la ambición, el temor... de hecho, todo lo que sirve para movernos en relación con nuestros afectos y deseos brota del corazón.

Esta extravagante aplicación de una metáfora bíblica esta hecha en el mismo tiempo en el que se afirmaba vigorosamente que al terminar los seis milenios de la existencia del hombre en la tierra (con cálculos "científicos WT"), seria "muy apropiado de parte de Dios" que el arreglara todo en el milenio numero 7, el numero favorito de Dios, poniendo a su hijo como Rey del planeta. Obviamente sustentando tal calculo con otra "confiable verdad" de 1914 (ya probada como re-mula).

Ellos continúan afirmando lo siguiente, y preste atención a las palabras destacadas.


Es significativo que los pacientes en los cuales se han efectuado trasplantes de corazón, casos en que los nervios que conectan el corazón con el cerebro se cortan, tienen graves problemas emocionales después de la operación...el nuevo corazón a su vez registra pocos, si acaso algunos, factores claros de motivo en el cerebro...Una cosa es segura, al perder su propio corazón, se les han quitado las capacidades de “corazón” que se han formado en ellos a través de los años y que contribuían a hacerlos lo que eran en cuanto a personalidad.

Esos disparates eran avalados y estudiados por la generación que ya se esta muriendo...

Seamos amables, y no les pidamos entender mas de lo que tuvieron la ocasión de aprender en sus reuniones "culturizantez".